Hey Banco llegó como uno de los primeros bancos 100% digitales en México con una propuesta clara: abrir cuentas sin comisiones, proceso totalmente digital, rendimientos atractivos y el respaldo de Banregio. Esa mezcla le permitió captar rápidamente a medio millón de usuarios que buscaban una cuenta práctica y segura.
Qué cambió en la propuesta de valor
Con el tiempo la oferta de Hey Banco dejó de ser tan sencilla. Antes, los mejores rendimientos y beneficios de la tarjeta se alcanzaban por uso: niveles como Pro se obtenían al cumplir requisitos de transacciones. A finales de octubre el banco anunció que las tasas más altas de rendimiento y el cashback de la tarjeta quedarían reservados a usuarios que contrataran una membresía mensual cuyo costo va de 50 a 185 pesos.
Ese cambio transformó beneficios que eran percibidos como “gratuitos” en funciones pagadas y detonó una fuerte reacción de los usuarios. La sensación general fue que el banco estaba cobrando por lo que inicialmente ofrecía sin costo.
Qué dicen los usuarios
Las opiniones recogidas muestran varios patrones:
- Muchos usuarios sienten decepción y consideran que Hey Banco rompió su promesa de ser una alternativa sin comisiones.
- Otros están dispuestos a probar la membresía, pero dudan en mantenerla si no ofrece beneficios tangibles fuera de los puntos del banco.
- Una porción de clientes seguirá con Hey Banco por su uso como tarjeta diaria y por la experiencia operativa (aceptación internacional, facilidad para recibir transferencias), aunque no lo usen para ahorrar o invertir.
Impacto real en rendimientos y costo
Un punto clave es el efecto neto entre el rendimiento que genera la cuenta y el costo de la membresía. Un ejercicio sencillo muestra que, con la membresía de menor costo, sólo a partir de cierto saldo depositado los rendimientos cubrirían el gasto mensual de la suscripción. En la práctica, esto significa que para pequeñas cantidades de ahorro la membresía convierte un producto de ahorro netamente positivo en uno con rendimiento real nulo o negativo.
Además, la competencia en México está ofreciendo rendimientos más altos sin condicionar el acceso a una suscripción. Nuevos jugadores como Nu, Klar o Stori colocan presión en el mercado y reducen el atractivo de pagar por beneficios que antes ya se daban.
Pros y contras
Pros
- Operativa cómoda: apertura 100% digital y experiencia de uso práctica.
- Respaldo bancario: asociación con Banregio que aporta confianza en la custodia de fondos.
- Tarjeta útil para uso diario: buena aceptación internacional y funcionalidades prácticas para compras y cobros.
Contras
- Cambios en términos frecuentes: modificaciones en beneficios y membresías que generan incertidumbre.
- Costos por beneficios previos gratuitos: usuarios deben pagar para mantener rendimientos y cashback que antes se obtenían por uso.
- Rendimientos comparativamente bajos: en un mercado con alternativas más rentables, Hey Banco quedó en desventaja si el objetivo es ahorrar.
¿Para quién sigue siendo buena opción?
Hey Banco puede seguir siendo atractivo para usuarios que priorizan la comodidad de una tarjeta para uso diario y viajes, y que valoran la experiencia operativa y el respaldo de un banco tradicional. Para quienes usan la cuenta como herramienta corriente (pagos, cobros, tarjeta internacional), la migración es menos apremiante.
En cambio, para quienes buscan una cuenta para hacer crecer sus ahorros o buscar rendimientos altos, la decisión es clara: conviene comparar alternativas que ofrezcan mejores tasas sin condicionar el acceso mediante membresías.
Recomendaciones prácticas antes de decidir
- Calcular el punto de equilibrio: comparar cuánto rinden los ahorros frente al costo anual de la membresía.
- Revisar el uso real: si la cuenta sirve principalmente para gastos diarios, mantenerla tiene sentido; si es para ahorro, evaluar opciones con mayor rendimiento.
- Analizar alternativas: revisar cuentas de ahorro y fintechs que ofrezcan tasas competitivas sin membresías condicionadas.
- Monitorear la estabilidad de condiciones: evitar depender de un producto cuyos términos cambian con frecuencia si la prioridad es conservar ahorros a mediano y largo plazo.
Conclusión
Hey Banco transformó una propuesta muy clara en un modelo más complejo que incluye membresías pagadas por beneficios que antes se entregaban por uso. Esto generó frustración entre clientes y abrió una oportunidad para competidores que ofrecen rendimientos mejores y condiciones más estables. La decisión de quedarse o cambiar depende de la prioridad del usuario: conveniencia y carta de uso diario por un lado, rendimiento y costo por el otro.
Quienes valoran rendimientos deberían explorar cuentas de ahorro alternativas que ofrecen tasas significativamente superiores sin condicionar el acceso a una suscripción. Quienes valoran la experiencia operativa y la tarjeta para uso diario pueden optar por seguir con Hey Banco, pero con la precaución de revisar periódicamente las condiciones del producto.
