Cuando necesitas dinero rápido, ¿qué opciones tienes?
Un imprevisto o una emergencia pueden dejar a cualquiera sin liquidez. Además de los bancos tradicionales, existen hoy instituciones financieras de tecnología, llamadas fintech, que ofrecen préstamos personales con procesos más rápidos y digitales. Antes de aceptar cualquier oferta, conviene saber cómo funcionan, para quién están diseñadas y qué obligaciones vas a adquirir.
¿Qué es una fintech?
Las fintech son empresas que usan tecnología digital para ofrecer servicios financieros: computación en la nube, big data, inteligencia artificial, cadenas de bloques, redes sociales y más. Entre los servicios que prestan están los préstamos personales, los microcréditos y sistemas de pago. Su ventaja principal es la rapidez y la accesibilidad, sobre todo para personas que no tienen historial crediticio o tienen un historial limitado.
¿Qué piden los bancos para un crédito personal?
Los bancos suelen priorizar a sus propios clientes —quienes tienen cuenta de nómina, historial con tarjetas y pagos registrados— y muchas veces ofrecen préstamos mediante invitación dentro de la app. Esa preferencia obedece a que así pueden ver tu comportamiento de pago: si pagas el total de tu tarjeta, si solo pagas el mínimo o si eres moroso. Ese historial ayuda a determinar el riesgo y la cantidad que pueden prestarte.
¿Por qué no llega la invitación?
Si tienes dificultades para pagar compromisos, es poco probable que recibas invitaciones de crédito en la app del banco. Las instituciones revisan tu historial crediticio para evaluar riesgo: si pagas a tiempo, es más probable que te aprueben y que la cantidad sea mayor.
Préstamos fintech: ¿cuánto ofrecen y por qué suelen ser más caros?
Las fintech están pensadas para:
- Personas que necesitan dinero rápido.
- Quienes no tienen historial crediticio o lo tienen limitado.
Para compensar el mayor riesgo de préstamo, las fintech ofrecen montos más reducidos y tasas de interés significativamente más altas. En el mercado se encuentran tasas desde porcentajes similares a los bancarios, pero también hay ofertas de 50%, 100% o incluso tasas mucho mayores en ciertos casos.
Ejemplo ilustrativo: si pides 80,000 MXN a una tasa anual del 18.6%, el interés aproximado anual sería de 14,880 MXN. Con una tasa del 100% anual, los intereses serían equivalentes al monto prestado, es decir, cerca de 80,000 MXN en un año. La diferencia en el costo es enorme, por eso conviene comparar con cuidado.
Bancos tradicionales vs fintech: puntos clave
- Bancos: dirigidos a personas con buen historial crediticio. Considerados de menor riesgo, suelen ofrecer tasas más moderadas y prefieren a sus propios clientes (cuenta de nómina).
- Fintech: ideales para emergencias o para quienes no tienen historial. Montos menores, acceso más rápido y requisitos digitales. Tasas más altas por el mayor riesgo asumido.
Recomendaciones antes de pedir un préstamo
- Revisa y compara: analiza requisitos, comisiones, costos de contratación, tasas de interés y el CAT de al menos 3 a 5 opciones.
- Usa simuladores: te ayudan a ver cuánto pagarías según plazo y tasa.
- Calcula tu capacidad de pago: procura que la cuota no supere el 20%, como máximo el 30% de tu ingreso mensual o quincenal, para no comprometer tu solvencia.
- Elige un plazo razonable: busca pagos cómodos, pero siempre intenta abonar extra cuando tengas bonos, aguinaldo o utilidades para reducir intereses.
- Lee la letra chica: conoce comisiones por pagos anticipados, penalizaciones y costos adicionales.
Finiquitar la deuda: por qué es fundamental
Al liquidar una deuda solicita una carta finiquito o un comprobante que certifique que ya no tienes el compromiso. Esto evita que aparezcas como deudor en registros como el Buró de Crédito y te limita el acceso a nuevos créditos.
Si tienes problemas para finiquitar o para pagar la cuota final, contacta primero a la Unidad Especializada de Atención a Usuarios (UNE) de la institución. Si no resuelven, acude a la CONDUSEF para iniciar un trámite formal y recibir asesoría.
Consejo final
El crédito puede ser una herramienta útil para muchas personas, pero no todos los productos son adecuados para todos los perfiles. Identifica tu situación, compara opciones y prioriza la sostenibilidad de tus pagos antes de asumir una nueva deuda.
